Etiquetado: branding

COMPETITIVIDAD_PAISAJE URBANO

Cuando Kevin Lynch describía el concepto de “imaginabilidad” de nuestras ciudades todavía no se hablaba de conceptos que ahora creemos actuales como el branding o la imagen de marca de una ciudad como herramientas de competitividad, sin embargo estamos sin duda hablando de lo mismo; cualquier territorio cuenta con ciertos elementos que se graban en nuestra memoria de forma selectiva constituyendo los ingredientes que más tarde emplearemos para crear nuestra “imagen mental del sitio”, nuestro recuerdo.

La experiencia sensorial y paisajística del forastero que accede a una población, que la recorre por sus principales arterias, que visita sus zonas industriales o simplemente acude a una reunión, marca inequívocamente la sensación positiva, negativa o indiferente que experimentará un tiempo después, cuando se dicho lugar vuelva a su memoria por la razón que sea.

222

Si nuestras ciudades tratan de vender, de atraer nuevos clientes o de mantener los que tiene, necesita destacar y en el entorno de las sensaciones subjetivas deberá crear los inputs necesarios para que esa imagen sea de orden, identidad, seguridad, sostenibilidad, progreso, modernidad, etc… frente al desorden, improvisación, contaminación, inseguridad o deterioro.

Por lo tanto, un primer objetivo sería “ser recordada” (algo no fácil si impera la banalidad), superado este punto nuestro “cliente” ya sabe que existimos; ahora necesitamos “ser bien recordados” mediante el empleo de factores positivos como los citados en el párrafo anterior (hemos llegado al momento en el que el “cliente” sabe que existimos y además estamos en el grupo de los buenos); pero como nosotros hay muchos (la “competencia”) luego ahora toca distinguirnos del resto, aportar algo más a nuestro paisaje que nos haga destacar ¿cómo lo hacemos?… Una primera opción sería la teatralización de nuestro entorno, la creación de ciudades a modo de parques temáticos, la organización de grandes eventos como efecto púlsar, pero eso requiere una inversión no planteable en época de crisis, la historia reciente nos dice que no funciona y además seguiríamos compitiendo en una liga en la que sólo gana el que de mayores recursos disponga…. ¿Cómo podemos distinguirnos entonces del resto?, muy sencillo, siendo lo que somos, potenciando nuestra identidad (que es única) y no tratando de disfrazarla ni de vender lo que no somos. Evidentemente una ciudad cambiará, se adaptará y crecerá, pero será en el momento en el que deje atrás su identidad cuando realmente perderá su oportunidad pasando a ser simplemente “una más”.