Etiquetado: urbanismo

LA DESHUMANIZACIÓN DEL URBANISMO

DSC_0429

Dice el diccionario de la RAE que “urbanismo” es el conjunto de conocimientos relativos a la planificación, desarrollo, reforma y ampliación de los edificios y espacios de las ciudades.

Dice la opinión pública (e incluso algún magistrado) que “urbanismo” es sinónimo de “pelotazo y corrupción”, lo cual en este país es tristemente cierto en innumerables casos.

Dice la RAE que “medicina” es la ciencia y arte de precaver y curar las enfermedades del cuerpo humano.

Comparando las definiciones de “urbanismo” y “medicina”, me planteo un primera duda,  en la explicación del segundo término queda muy clara cuál es la finalidad (precaver y curar las enfermedades del hombre), pero no veo una definición de la finalidad en el concepto de urbanismo, dice a qué nos dedicamos pero no para qué….. quizá ese sea el origen del problema.

Ordenamos, planificamos, reformamos, etc… ¿para qué? ¿cuál es la finalidad? ¿qué objetivo buscamos?….¿que me “quepa” el aprovechamiento? ¿que los coches pueden circular libremente? ¿que la conexión con la autovía sea lo más rápida posible? ¿que pueda encajar con calzador los estándares de zonas verdes?…. ¿y qué pasa con el cliente? y no me refiero al político que paga la factura, ese es el que maneja el dinero del verdadero cliente y receptor del servicio, la sociedad; ¿en qué parte del proceso la hemos considerado?.

Dice la OMS que la calidad de vida es la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus expectativas, sus normas y sus inquietudes.

Por otra parte, se asume que las variables que intervienen en ese complejo concepto de “calidad de vida” son bienestar físico, social, material y emocional, así como el desarrollo personal; ¿puede el urbanismo influir en dichas variables?, evidentemente SI; podemos mejorar el bienestar físico en un entorno planificado, podemos potenciar formas de vida saludables, podemos fomentar desde el diseño de nuestras ciudades la relación social, podemos hacerlas más competitivas, podemos hacer crecer el sentimiento de apego, la sensación de seguridad por pertenencia a un conjunto valorado positivamente y en definitiva el desarrollo como seres sociales.

¿Qué ocurriría si nos olvidásemos de la definición fría y escueta de la RAE y consideráramos el urbanismo como algo así: “Ciencia y arte de la planificación de las ciudades cuyo objetivo es la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos”?

¿Qué ocurriría si en cualquier plan urbanístico además de las engorrosas justificaciones matemáticas tuviésemos que justificar cómo hemos considerado a los ciudadanos? ¿qué les aportamos? ¿cómo tratamos de mejorar su calidad de vida?….. ¿Algo cambiaría no?.

¿PLANIFICAMOS O CONFIAMOS EN EL IBEX 35?

cnc-competencia

Acabo de leer el documento de discusión emitido por la CNC (Comisión Nacional de la Competencia) titulado “PROBLEMAS DE COMPETENCIA EN EL MERCADO DE SUELO EN ESPAÑA”, y hablando de competencia no entiendo como un documento de este calado puede haber sido redactado con tan alto nivel de incompetencia.

Tras 90 folios en los que las especificidades del producto llamado “suelo” se van diluyendo para adaptarlo a un modelo económico más “llevadero” que nos permita predecir su comportamiento como si del mercado de tomates se tratase, llega el sesudo documento a averiguar que el sistema urbanístico español… tiene fallos!!!  y aporta dos recomendaciones clave:

1. Utilizar mecanismos impositivos (de precio) o de derechos de urbanización en lugar de la delimitación de la frontera urbanística, convirtiendo en suelo apto para ser urbanizado todo el suelo que no deba estar protegido por motivos de interés público convenientemente justificado.

Es decir, si usted tiene dinero y se lo puede permitir, genere usted mismo el modelo territorial; los demás nos adaptaremos al mismo y que salga lo que tenga que salir, ya iremos resolviendo problemas.

2. Sustituir la zonificación característica del urbanismo español, muy detallada, de carácter intervencionista, y determinada ex-ante, por la utilización, con carácter general y fundamental, de reglas o estándares que sirvan para corregir las externalidades vinculadas a usos incompatibles pero que a la vez posibiliten que el uso del suelo no excluido del proceso urbanizador por motivos de interés público se determine, en gran medida, a través del mercado y no a través del planeamiento urbanístico.

Es decir, nada de planificar, nada de preocuparnos por la sostenibilidad o por un modelo de futuro, ahora una nueva variante del self-service territorial…. sírvase usted mismo, genere el uso que usted quiera (que para algo tiene dinero y además ha llegado el primero) los que vengan después se tendrán que adaptar para no generar externalidades que puedan poner en peligro su competitividad.

Es sencillamente alucinante…….

No obstante, dejando de lado las sandeces del citado documento, me planteo si realmente existe mucha diferencia entre lo propuesto y lo que realmente tenemos hoy día; en primer lugar y con referencia a su primera recomendación ¿No existe ya ese mecanismo impositivo (de precio) que te permite saltar las fronteras de la ciudad y del suelo urbanizable?¿No se llama Modificación Puntual de Plan General? ¿No se lleva a cabo mediante el pago de un importe estipulado en un convenio?.

Respecto a la segunda recomendación (eliminar la zonificación y que mande el mercado) ¿Dónde se instalan hoy día las grandes multinacionales? ¿Y las petroleras o derivadas? ¿Generalmente lo hacen en suelo diseñado al efecto o en un suelo barato que era SNU y por “Interés general” pasa a ser apto para la instalación?

Esta última reflexión me hace indignarme aún más con el documento del CNC, no sólo propone la antítesis de lo que otras políticas y cualquier persona medianamente coherente defiende,  sino que además no ha tenido la capacidad de observación suficiente para darse cuenta de que lo que proponen ya existe y como podemos ver no funciona.

PDT: Os dejo el enlace de este maravilloso documento

(http://www.cncompetencia.es/Inicio/Informes/InformesyEstudiossectoriales/tabid/228/Default.aspx)

LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO

LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO

Cuando el recorrido urbano para ir a comprar se convierte en una ultramaratón con 40 grados a la sombra, cuando caminar por la acera se asemeja a una gymkana, cuando la ciudad termina sin solución de continuidad simplemente porque empieza el campo…. creo que algo falla.

¿Son nuestras poblaciones realmente ciudad o se trata simplemente de contenedores de viviendas? Las abejas duermen en su colmena, salen a trabajar, traen comida y de nuevo duermen ¿Cuál es la diferencia entre ellas y la forma de vida que nos ofrece la mayoría de nuestras ciudades?

Nuestras manzanas, viales, plazas, recorridos, etc… no pueden ser tratados sobre un simple plano en dos dimensiones como si de las celdas de la colmena se tratase, no es un problema de geometría ni de cálculo, la meta no es sólo crear una malla funcional; el objetivo olvidado es que las ciudades son para facilitar el progreso, la relación y el bienestar de sus habitantes; es decir la finalidad es el hombre en sí mismo, no la miel.

Cuando la zona de la imagen la vemos sobre plano, observamos una planificación clásica basada en la zonificación, esa planificación se lleva a la realidad y el resultado es….. lo que salga.

Captura

¿Ha tenido en cuenta la planificación que esa calle tiene pendiente? ¿Ha considerado los 40 grados a la sombra en verano? ¿Es consciente de la lenta evolución del aspecto formal por sustitución de viejas edificaciones? ¿Dónde me paro a hablar con mi vecino? ¿Dónde me siento a descansar un rato?… Todo ello influye en gran medida en que la ultramaratón o la gymkana se transformen en recorridos, en paseos que quiera hacer en lugar de esfuerzos a los que me vea obligado para resolver cuestiones como la de ir a la compra; por tanto salgamos del plano, pisemos el territorio y no olvidemos nuestro norte (el hombre en sociedad).

La planificación tiene un cliente (sociedad) realmente conformista en este aspecto, normalmente asume  sin más lo que tiene y a lo sumo espera que algo mejor llegue algún día, un hecho comprensible para la sociedad por desconocimiento o falta de sensibilización  pero no admisible para el planificador ya que sencillamente no está haciendo su trabajo. Encajar edificabilidad en parcelas y dibujar viales es parte del urbanismo, pero por fortuna su capacidad va muchísimo más allá; ahora que la crisis ha diluido las prisas y borrado de los titulares palabras como especulación, ladrillo o  “todo vale”, ahora que hemos comprobado que ese sistema no era válido ¿no habrá llegado la hora de volver al principio y retomar el verdadero significado de la planificación y el urbanismo?.

Gordon Cullen 01

“…..Puede constatarse la magnitud de lo perdido en el hecho de que todo el mundo está entumecido. Hemos perdido el auditorio. Debemos unir, separar, dividir, ocultar, revelar, concentrar, diluir, encerrar, liberar, retrasar y acelerar. Saque usted la pelota que vamos a desentumecer los músculos. Mucho es lo que puede hacerse….” (Gordon Cullen 1974).